En estos momentos estoy viendo por el rabillo del ojo la jura de Diputados por tele.
Un rato antes vi como la suma de todos los bloques opositores daban quorum y comenzaban la sesión sin la presencia en el recinto del FPV.
La conformaciones de las comisiones y la designación de autoridades de la Cámara demando un debate mayor del acostumbrado.
Como primera sensación, así a flor de piel, es que el kichenrismo explicito (encarnado nada más y nada menos que en el propio Nestor) sigue con su logica de confrontación, lo que seguramente llevará a que los dos años que restan vivamos de escandalo en escandalo parlamentario, con sesiones sin quorum, proyectos cajoneados en comisiones y vetos presindeciales por doquier.
El resultado de semejante zafarrancho será, sin dudas, una mayor polarización y un aumento en la enemistad de los ciudadanos con NK y todo lo que el represente.
Lo más triste de una estrategia de esas características es que dejara un proyecto político esperanzador aislado y con un reducido grupo de convencidos. Expulsando a los que apoyamos desde el vamos pero creemos que ahora se está errando el camino.
Esto esta lejos de ser un llamado inocente al consenso y al dialogo, es más bien un alerta sobre el abandono de lo político como constructor de proyectos a largo plazo.